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Historia de «las Indias»

«Historia de las Indias: del Ciberpunk a la producción P2P» es un itinerario formado por un total 25 novelas de ciencia ficción y ensayos sobre sociotecnología que permiten conocer y tener una mirada crítica sobre los contextos de los que surgieron Ciberpunk primero y las Indias después, en los que redes distribuidas, comunidad y abundancia se han ido entrelazando una y otra vez a lo largo de más de tres décadas.

1. Mirrorshades

mirror shadesLa cultura comienza a hacer la digestión del cierre de la guerra fría antes de que esta acabe. Estamos a finales de los 80 y las vanguardias underground americanas se ligan a la incipiente Internet.

Lee en tu navegador la entrada de la Indianopedia dedicada al ciberpunk literario.

La influencia de esta nueva mirada afectará a todas las ideologías periféricas herederas del estallido identitario del 68. Aparecen, al principio marginalmente, referencias que luego serán recicladas una y otra vez. La nueva cultura no surgió de la nada. Como puedes ver en los primeros capítulos de «Como una enredadera y no como un árbol» (libro complementario) los primeros grupos de hackers heredaban el entorno del «Whole Earth Review», máxima expresión del entorno sesentaiochista universitario de donde surgían.

Si bien se suele citar como referencia de ese entorno a «El hombre unidimensional» de Marcuse es verdad que también influían el entorno más oscuro del canto al LSD de Timothy Leary y sus paranoias fractales (los fractales habían sido recientemente descubiertos por Mandelbrot), los mitos ecologistas de la culpa original (que darían lugar a la Hipótesis Gaia) y el charco pantanoso de gurúes, espiritualidad universalista y New Age, herederos del espiritismo de preguerra y los mitos nacionalistas de la raza del XIX. Puedes reconstruir este ambiente con otro libro opcional, «Ciberia» y trazar sus orígenes con el irónico «El Mandril de Madam Blavatsky» (libro opcional).

Pero aunque discursos como el de Rushkoff en «Ciberia» se alimentaran de esa trayectoria, lo que trascendió a la cultura fue la experiencia de los juegos de rol, desarrollada luego por los videojuegos y los primeros juegos conversacionales online. Esta experiencia nueva se funde en el mito del ciborg y las «dobles vidas» -virtual y laboral- en las primeras experiencias de identidades comunitarias virtuales.

No dejes de ver el siguiente vídeo del primer anuncio televisivo de la Play Station 2, que aunque posterior, recoge la lógica de una generación que empieza a vivir en varias identidades:

Mucho de esto lo encontrarás ya en «ZTA» (libro complementario) el primer ensayo político del mundo que a penas empezaba a gestarse.

Lee «Mirrorshades»

2. Hackers y ciberpunks

23«23» describe el ambiente en el que nacieron los primeros grupos ciberpunk, la obsesión pre-caída-del-muro por la gran guerra nuclear, el desastre de permeación del mundillo hacker por la cultura de las drogas, el papel de la literatura pulp y la ciencia ficción en nuestra búsqueda de respuestas a un mundo que no encajaba ya en nuestras formas de pensar y socializar…

Ve en vídeo «23» de Hans-Christian Schmid

Es desmitificadora, dramática, sucia, incómoda. La policía asalta y golpea. El ambiente del conflicto social es denso. La televisión es obsesiva. Gadafi es llamado «revolucionario» en las noticias. Los tipos sociales alternativos están perdidos, solos, vacíos.

Ve en vídeo «KGB, computer and me»

Ahora compara 23 con «KGB, computer and me» la versión televisiva del famoso «The Cuckoo’s Egg» de Cliff Stoll, el primer libro/reportaje sobre una caza de hackers. Es el otro lado de la caza de Karl y David, los protagonistas de «23». Contado en primera persona, el libro de Stoll no deja de ser la historia de un astrónomo friki que juega a trazar a unos hackers europeos que le consumen minutos de computación sin pedir permiso. Es divertido, casi como un juego, con los condos californianos de fondo. Cuando finalmente visita Alemania y entrevista a los amigos de Karl, incluso el lugar donde apareció calcinado, el discurso simpático del juego de espías se cae. Nuestro mundo era, es, infinitamente más duro y rasposo. Es en ese contexto y con ese aire, donde nacemos como grupo.

Lee en tu navegador la entrada de la Indianopedia dedicada al activismo ciberpunk

Leíamos a Gibson casi como profeta, aunque claro, el Gibson de entonces no es el de ahora, sino el de «Quemando Cromo» (libro complementario) la colección de cuentos donde se usó por primera vez el término «ciberespacio» y cuajó la estética y el discurso de los «vaqueros de consola», el crackeo como destino final del hacker de las redes.

Esta será la dominante de la cibercultura hasta 1998, un año clave, el verdadero fin de siglo. Dos temas, dos símbolos que marcan el cambio de tendencia y se relacionan entre sí: Kosovo y la madurez de Linux.

Nunca hasta Kosovo los vaqueros de consola habíamos actuado juntos en tan gran número y contra un enemigo tan claro. Nunca se había hecho tanto daño a la estructura de propaganda, información y gestión informática de un poder criminal… y sin embargo, los mitos gibsonianos se cayeron. Tocaba otra cosa. Crackear no era la defensa. Y sin embargo, en ese momento Linux aparecía ya como una realidad en consolidación, como nuestra primera propiedad libre. El hacker cambiaba de naturaleza y estrategia: ahora seríamos honrados propietarios de un mundo alternativo, bricoleurs, recicladores… La fábula que resumía mejor que ninguna otra este proceso era un cuento de Bruce Sterling.

Lee «Días verdes en Brunei».

la ética del hacker«Días verdes en Brunei» es ya el espíritu del hacker que crea bajo la GNU GPL, no el del vaquero de consola, mito sustituido por el del nacimiento de Linux y la ética hacker.

Lee «La ética del hacker y el espíritu de la Era de la Información».

Paralelamente el análisis de redes sociales se desarrolla a velocidad vertiginosa dentro y sobre todo fuera de la academia. Redes se convierte en la palabra mágica.

Lee en tu navegador la entrada de la Indianopedia dedicada a red-social

En 2000 creamos Piensa en Red, nuestra primera empresa, que será la primera en hacer desarrollos distribuidos sobre PDAs, telefonía móvil, satélite y wifi en Europa. La lógica de Piensa en Red será la de crear comunidades de interés en Internet para a partir de las demandas de esas redes densas, producto del netweaving, diseñar y desarrollar servicios de todo tipo. Inspirado por esta experiencia, en 2001 Juan Urrutia publica «La lógica de la abundancia» (libro opcional)

En 2002 comenzamos la venta de Piensa en Red y su spin-off Piensa Solutions (ya entonces la 4ª empresa del sector en España). El 2 de octubre fundamos la Sociedad de las Indias Electrónicas, que unos días después abre el primer blog de empresa del mundo.

La sociedad de la década del 2000 está en completa transformación. Internet ya es parte de la cotidianidad, los escenarios ciberpunks no son cosa del futuro. En «Mundo Espejo», (libro opcional) seguramente la mejor novela de Gibson, esa cotidianidad se muestra de forma natural. Debates inéditos como la necesidad o no de abolir la propiedad intelectual se establecen en la agenda pública a pesar del control de los medios (juez y parte en el conflicto con una nueva generación que piensa ya en una lógica de red).

Una naturalidad que se muestra en los movimientos que cierran el siglo XX en Europa: las revoluciones de colores, que comienzan en Serbia con Otpor! y cuyos manuales serán por primera vez textos digitales y cuyos panfletos se distribuirán como PDFs.

A finales de 2003 el efecto de Internet y las redes de comunicación distribuidas ya es visible en la sociedad. El grupo Ciberpunk, legalizado como asociación desde 2002, conducirá las primeras cibercampañas de éxito en España, son las primeras experiencias de ciberactivismo que se traducen en cambios legales y políticos.

Juan Urrutia comienza la publicación por entregas de «El capitalismo que viene», el primer gran libro de Economía de la sociedad red, donde, entre otras cosas, aparecen por primera vez los ejes de lo que luego será el 2.0. Pero el shock, la consciencia de vivir en un nuevo mundo, surgirá del enfrentamiento con lo terrible: AlQaeda… tan previsible como sorpresivo.

El conflicto en red tiene una forma ampliamente estudiada: el Swarming teorizado en la RAND corporation por Arquilla y Ronfeldt a finales de los 80 y sufrido por los norteamericanos hasta la extenuación en su ocupación de Iraq. Pero el conflicto social también conoce el swarming.

Para entender hasta que punto AlQaeda y lo que suponía representan una ruptura histórica (la emergencia de pequeños actores no estatales capaces de jugar en un terreno global) puedes leer dos libros complementarios: «Networks and netwars» y «11M: Redes para ganar una guerra».

En noviembre de 2003 Juan Urrutia había publicado «Aburrimiento, rebeldía y ciberturbas» (libro opcional), que será luego interpretado como una previsión teórica de las movilizaciones del 13M.

El modelo distribuido se había hecho ya realidad con la caída de Estrada en Filipinas. A diferencia de la caída de Milosevic, fruto de un movimiento hasta cierto punto tradicional, el movimiento del 2000 en Filipinas y sobre todo el 13M en España, respondían a procesos deliberativos espontáneos nacidos en red.

Ve en vídeo el documental «11M-14M: La revuelta de los móviles»

El 13M español y luego el «Noviembre francés» de 2005 -que estalla cuando se publica online la primera versión de lo que será «El poder de las redes»- darán paso a un boom de la blogsfera «política» en toda Europa y, poco después, en Argentina, inspirada en parte por la primera edición local del libro (2007).

Lee «El poder de las redes»

3. Recentralización vs filés

Filés: de las naciones a las redesPero de 2006 a 2008 el hype mediático, desaparecido desde 2002 y la «crisis de las puntocom», se centrará en la Wikipedia primero (2006) y después en twitter (2007) y facebook (2007-8). Entramos en una nueva etapa de «recentralización» de la web.

Lee la entrada de la Indianopedia sobre recentralización

En un primer momento la crítica de la Wikipedia se centra en en el concepto de «generación artificial de escasez» a la que oponemos la abundancia y la plurarquía que surge espontáneamente en las redes distribuidas como la blogsfera.

Lee la entrada de la Indianopedia sobre generación artificial de escasez

Esta concepción nos lleva a poner en valor la «comunidad real», esto es la comunidad definida en términos de análisis de red que es en sí una red perfectamente distribuida y al tiempo un nodo de las grandes redes distribuidas que representaban el potencial liberador de Internet (blogsferas, redes de contextopedias, etc.)

Lee la entrada de la Indianopedia sobre comunidad

Al reflexionar sobre la comunidad aparece pronto la constatación de un sentimiento de desapego a la conversación mediática y política nacional. Hay un contraste cada vez más evidente entre la plurarquía de las comunidades virtuales y la miseria de los debates de la blogsfera o la Wikipedia politizadas. Esa miseria está ligada a las estructuras descentralizadas -tan diferentes en su socialización de las distribuidas- y a la nacionalización de las conversaciones virtuales que impulsa desde el primer momento la recentralización de la red. El resultado es un cierto -y temporal- «efecto rebote», eso que entonces llamamos «sionismo digital»: el deseo abierto de separarse del viejo mundo para vivir en la abundancia de la virtualidad que se expresa en fenómenos como «el país llamado A» -un 15M virtual avant la lettre-, el boom de «Second Life» en el anglomundo e incluso la súbita moda por recuperar la historia de las experiencias segregacionistas de los siglos pasados, desde los mormones a Sealand (si quieres tener una visión de conjunto de esos relatos puedes leer el libro optativo «Segregacionistas»).

En términos generales estas tendencias expresan la capacidad de las redes distribuidas para superar las identidades nacionales, más o menos xenófobas, que reemergen de forma cada vez más rabiosa. Pero tienen un punto débil: mientras las comunidades sean puramente conversacionales, mientras no estén asociadas a una economía propia en el mismo plano transnacional que las conversaciones, serán tremendamente frágiles. Estudiamos entonces el nacimiento de la idea de nación al tiempo que buscamos las posibles formas de su superación en la lógica de las redes distribuidas. El resultado es «Filés: de las naciones a las redes».

Lee «Files: de las naciones a las redes»

La idea que está flotando entre los ciberpunks es que el viejo mundo internacional, seguro y dominable como un puzle sobre el plano, está dando paso a un mundo transnacional que no puede sino representarse a través de la virtualidad. Un mundo en el que las empresas y las identidades reticulares pueden ser tan potentes identitaria y políticamente como los estados, incluso plantearse superarlos, como ya habían avanzado la maravillosa «La era del diamante» de Neal Stephenson en los 90 e «Islas en la red» de Bruce Sterling escrita en los 80 a partir de su estudio de las cooperativas de Mondragón y de su relación con John Robb.

Lee «Islas en la red» y «La Era del diamante»

El resultado directo de toda esta reflexión será nuestro «año séptimo». En una primera fase Ciberpunk pasa a «hibernación» y la centralidad pasa a ser de la «Sociedad de las Indias» que en 2008 ha creado su segunda empresa «Feevy», una herramienta de blogroll dinámico pensada para evidenciar el carácter distribuido de la blogsfera frente al discurso «rankista» de las blogstars periodísticas y mediáticas. Le seguirá todo un debate sobre el paso a formas cooperativas que acabará con la conversión de ambas sociedades en cooperativas de trabajo y la adopción del sistema de comunidad de bienes e ingresos, en el que vivían desde el principio los tres primeros socios, como parte de la identidad de las Indias.

El choque con las expectativas de los aprendices que se habían incorporado en ese mismo año lleva a reformar el proceso de integración y a una progresiva puesta en valor de la idea de comunidad igualitaria como espacio idóneo para la «vida hacker» al servir de base para sustituir el incentivo de la acumulación individual por una ética del conocimiento. Una novela importante en ese momento es «Anatema» (libro opcional).

4. Descomposición y nuevas formas productivas

Pero el proceso de recentralización impulsado por los gigantes de Internet y los gobiernos es cada vez más profundo y no es privativo del mundo virtual. Es una tendencia general, motivada por la necesidad de los grupos de poder -desde las macroempresas a los sindicatos, desde las centrales agrarias a las burguesías periféricas desplazadas por la globalización- de «captar rentas» cuyas consecuencias se materializan primero como acelerones de la «descomposición» y finalmente como crisis económica global. El resultado es la entrada en una cultura de la adhesión y el pesimismo, la destrucción de la idea de «futuro» y de «progreso» característica de los sistemas sociales funcionales.

La «promesa» de un mundo distribuido parece cada vez más lejana. Es necesario recapitular, poner el centro en la comunidad real y poner en valor las nuevas formas productivas que están surgiendo y que poco después llamaríamos «Economía Directa».

Lee «Los futuros que vienen»

La reflexión abierta con «Los futuros que vienen» (2010) cierra así el periodo abierto por «El poder de las redes». Se abre un nuevo periodo marcado por un contexto duro de crisis económica y aun más duro en lo personal y comunitario cuyo primer resultado es un manifiesto en 2012: «El modo de producción P2P» (libro opcional), con el que integramos por primera vez una idea clave, la reducción de las escalas óptimas de producción, con la lógica comunitaria y la posibilidad de extender la abundancia más allá de lo virtual.

En el blog: Por qué producir en común es el punto de partida

Viviendo desde 2012 en Bilbao y en un ambiente de pesimismo exacerbado por la crisis, con el nacionalismo aislacionista en alza en toda Europa, nuestra apuesta será tender puentes con el naciente mundo de la Sharing Economy para crear redes…

…y «evangelizar» sobre las posibilidades de la Economía Directa y la producción P2P como forma de desarrollo capaz de ofrecer alternativas a la crisis industrial y el desempleo.

Al tiempo que localizamos el discurso, tenemos en esos años una intensa correspondencia y relaciones con otros grupos y personas en el mundo anglófono pero también con la «clase internacional». Pronto percibimos un uso del idioma inglés como herramienta de poder en muchos de esos ámbitos. «Lexicon» de Max Barry (libro opcional) es una divertida y lucida fábula sobre el tema. La pregunta obvia para nosotros es si podíamos adoptar lenguas «históricas» para agregar nuevos miembros a las Indias. Pronto descubrimos que en realidad la imposición de nuestra lengua o la aceptación de la de un nuevo miembro supondría introducir jerarquías artificiales por la ventana tras tirarlas por la puerta. La única alternativa que encontramos más allá de la intercomprensión entre lenguas cercanas, fueron las lenguas sintéticas reconceptualizadas desde la metáfora del software libre. Para el TEDxMadrid de septiembre de 2012 hicimos el experimento de aprender todos esperanto durante el verano.

Dentro de esta nueva etapa de relaciones con otros entornos lingüísticos fue especialmente importante el descubrimiento de redes de comunidades igualitarias similares a la nuestra, especialmente en EEUU y después en Israel. El resultado fue la elaboración de un libro que ponía en valor nuestra propia experiencia comunitaria, poniendo negro sobre blanco sus fundamentos éticos y filosóficos, pero también iniciando una «recuperación histórica» de las experiencias comunitarias que seguiría hasta hoy.

Lee «El libro de la Comunidad»

En el siguiente Somero, reinterpretamos ya definitivamente la Sharing Economy desde lo distribuido gracias a nuestra colaboración en el proyecto GNUsocial, la Economía Directa se definió claramente como una forma comunitaria de transición hacia el modo de producción P2P y el papel de las comunidades igualitarias apareció por primera vez de forma abierta en nuestros eventos.

5. Comuneros

manifiesto-comuneroEn otoño de 2015, tras el segundo Somero, nos instalamos definitivamente en Madrid.

El «Club de las Indias» comenzó a tener actividades regulares y nuestra conversación con otros grupos nos llevó a reforzar la relación entre comunitarismo y abundancia. El resultado fue la reelaboración de todo nuestro recorrido teórico en un manifiesto que pretende abrir una nueva conversación e impulsar una nueva forma de «activismo productivo» en nuestro entorno y más allá.

Lee el «Manifiesto Comunero»

El Manifiesto Comunero invita a una relectura de buena parte de los clásicos del pensamiento social y político alternativo occidental. Para hacerlo más fácil editamos una serie de textos de Keynes, Marx, Buber, Camus, Foucault, Zamenhof, Dewey y Dreikurs.

el futuro aquí y ahoraEl resultado en una serie de «pastiches» que sin perder la fidelidad a los mensajes de los autores evitan tener que hacerse con todo el contexto de los autores y su tiempo y se centran en lo que ellos pensaron que serían las tareas y oportunidades de las generaciones actuales para desarrollar sus comunidades y construir una sociedad de la abundancia.

Lee «El futuro aquí y ahora»

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