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Reinventando la Universidad Popular

Hemos dado con una fórmula y una práctica que creemos capaz paliar lo que se pierde con el fin de la Universidad como lugar de aprendizaje humanístico y espacio natural para el desarrollo de la autonomía personal.

En esta década estamos viviendo el fin de la Universidad como lugar de desarrollo de la autonomía personal. La situación, radicalizada por la captura de las universidades por los intereses cortoplacistas de las macroempresas, que son las que por otro lado menos empleo generan, es ya alarmante. A día de hoy, sea a través de una disciplina de clases presenciales organizadas en cursos, sea a través de un MOOC o de un «campus virtual», la dominante es el adiestramiento laboral. Un número abrumador de los nuevos licenciados, incluso en carreras «todoterreno» como Economía, obtiene el título sin haber leído otra cosa que apuntes y presentaciones, sin haber trabajado un solo libro de las fuentes de lo que se les enseñó ni conocer la historia, los porqués del corpus teórico que se les transmite. Y ni hablemos de otras disciplinas necesarias para hacerse una mirada crítica y global.

Buscando herramientas complementarias al aprendizaje de Humanidades fuera de las instituciones universitarias es inevitable dar con los orígenes de las Universidades Populares. No somos los primeros, desde luego.

Onfray y la UP de Caen

La Universidad Popular de Caen da sus clases en los auditorios, hasta hace no tanto siempre vacíos, de las instituciones de la pequeña capital normanda (110.000 habitantes). Se alimenta de un fenómeno característico de las capitales de provincia europeas: la sobredimensión de equipamientos culturales a cuenta del dinero público.

Su modelo es sencillo: entrada libre y gratuita, dos horas a la semana: una de conferencia, una de conversación. Las conferencias -pero solo las de Onfray- se graban y emiten luego en la radio pública. En Francia los intelectuales son todavía celebrities» y Onfray es el orgullo de Caen. Una veintena de profesores más completan la oferta sin la masividad del creador pero igual prestigio.

Pero ¿quedan satisfechas las expectativas de enseñanza superior con ciclos de conferencias? Dicho de otra manera: ¿qué es lo que aporta un centro de estudios superiores como este? Dejemos de lado la certificación: sabemos que las calificaciones son contraproducentes y a fin de cuentas, la gente que admiramos no se formó haciendo apuntes en letra redonda a cuatro colores.

¿Qué queda de la Universidad que no sean conferencias mejores o peores, manuales y exámenes? En el mundo continental poco o nada. En el mundo anglosajón las bibliografías y las tutorías. Lo son -o al menos eran- tanto que hacen irrelevantes los manuales. Los manuales son, en la vieja tradición académica anglosajona, un contexto previo, algo sustituible hoy por un MOOC. Donde aprendes es leyendo libros y papers y comentándolos en vivo y con calma con tu tutor una vez a la semana, cara a cara y muchas veces alrededor de una tetera. Si el tutor es bueno el resultado será que sus alumnos seguirán itinerarios diferentes respondiendo a sus propios objetivos.

Lleva razón Onfray en que una Universidad Popular es en primer lugar un lugar de enseñanza superior y que las conferencias son importantes. Ofertas como la de Caen o la de la Sociedad Española de Estudios Clásicos en Salamanca son valiosísimas.

Pero hay dos problemas: en primer lugar la oferta de conferencias está demasiado ligada al territorio y si queremos aumentar la capacidad de servicio, usando vídeo e Internet o radio como Onfray, se convierte en un servicio público de broadcasting financiado por la administración local y completado con donaciones privadas.

Armando el «mecano» de una nueva forma de aprendizaje superior

Partamos de la idea de bibliografía. En vez de hacerla extensa para no dejar ningún aporte fuera, seleccionemos las obras más representativas de cada uno de los elementos que queramos destacar en el conocimiento de un tema específico. En vez de simplemente listar libros y artículos, presentémoslos como jalones de un relato para que se entienda su significado aun antes de leerlos. Y «adornemos» el resultado con grabaciones en vídeo de conferencias y entrevistas tan interesantes como las de Onfray. El resultado es lo que llamamos un itinerario. Colguemos todo en la red. El coste de que participe una persona más, desde cualquier lado del mundo será cero o prácticamente cero. Estaremos en una situación de práctica abundancia dando en realidad guías para el autodidactismo.

¿Qué nos estaríamos dejando fuera? Todo lo que aporta la presencialidad, la relación interpersonal con otras personas que aprenden al tiempo que nosotros y la posibilidad de conversar con expertos y profesores en un entorno informal sobre esos temas de los que estamos leyendo. Pero ¿cuesta tanto montar algo así en cada lugar donde haya un mínimo de personas interesadas? No tendría porqué. Para eso solo haría falta una plataforma en la que las personas que están haciendo un itinerario puedan mostrar su interés en hacer una tertulia con otros itinerantes de su misma ciudad. Cuando se llegara a un cierto número el mismo sistema les pondría en contacto a través de un coordinador que, avalado por el autor del itinerario, invitaría a expertos y profesores del entorno a participar en las tertulias. Si ahí es necesario incurrir en algún gasto -viajes por ejemplo- para llevar a alguien, los propios itinerantes del lugar podrían cooperar y pagarlo a escote. O sencillamente hacer las tertulias sin invitados y compartir otras fuentes que hayan descubierto haciendo el itinerario.

¿Cuál es el resultado?

El resultado es una Universidad Popular que usa lo mejor del sistema británico -el trabajo directo sobre fuentes- y lo mejor de los MOOCs -vídeos de clases magistrales y documentales- para ir más allá del modelo Onfray, ofreciendo además las ventajas de la presencialidad a poco que hubiera tres o cuatro personas interesadas en una ciudad. En cualquier lugar del mundo y prácticamente sin costes de estructura.

Estamos en pleno desarrollo del software, que llevará meses hasta estar realmente presentable. Tenemos solo cuatro itinerarios listos. Pero estamos ya en contacto con profesores, asociaciones e intelectuales interesantes para que propongan itinerarios sobre sus temas favoritos, sean aquellos que están investigando ahora o aquellos que, por cualquier motivo, les apasionan.

¿Podemos dudar de que este es y será el gran proyecto de nuestro Club durante los próximos años?

«Reinventando la Universidad Popular» recibió 0 desde que se publicó el viernes 13 de Ene de 2017 dentro de la serie «» . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por las Indias Club.

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